(note: we are working on the english translation of this article)
Curiosamente, en plena era de la información, asistimos a un fenómeno por demás extraño: websites sin contenido. Es paradójico que siendo una de las mejores herramientas para la difusión de información, tantos sitios digan tan poco, o no digan nada. El caso es más que notorio en websites de marcas de indumentaria. Más paradójico aún es que en un campo donde todo se diseña en función al usuario, el sitio web se haga sin tenerlo en cuenta.
Al principio entusiasma, se supone tras tanto tiempo de carga, tantos plug-ins requeridos y una presentación pomposa, que en el sitio vamos a poder encontrar lo que buscamos. La suposición es vana y el entusiasmo desaparece a los pocos segundos. ¿Qué es esto? No solo tardan en abrir, no solo son imposibles de usar: no hay información.
Muy a la moda, todo muy cool, saturadas de efectos especiales y música electrónica, pero parece que ni sus diseñadores ni sus directores de marketing pensaron que alguien podría visitar su sitio, pues tras toda esa cáscara no encontramos nada... absolutamente nada.
Lo primero que pienso es solo les interesa transmitir la identidad de la marca, los conceptos básicos. Luego, que quieren que la gente vaya al local, les interesa que vean la ropa, la toquen, que se la prueben... lógico. Eso tienta, eso genera ventas.
Pero pienso también que muchas veces no hay tiempo de recorrer locales, y en esos casos la web debería ser una solución. El usuario que entra a la web de una marca de indumentaria quiere saber que productos tienen, quiere ver los modelos, colores, texturas... pero en la gran mayoría de los casos encuentra las fotos de la campaña, las mismas fotos que adornan los locales, las mismas que salen en los avisos, o sea más de lo mismo, gracias por la ayuda...
No logro entenderlo. Nadie quiere que la web sea una gran catálogo virtual, pero tampoco esto. Creer que la imagen se construye desde la estética sin sustento es no entender los factores que la generan. Crear websites sin contenido es no entender el medio ni su función.
La imagen de una marca no se construye limitando el discurso ni ignorando canales, sino integrando y complementando. Internet puede ser una gran herramienta que complemente una buena política de imagen, o puede ser la peor de las trampas. La imagen es global, se nutre de todas las emisiones de la marca. Tenemos que ser concientes... si el usuario trasladara su frustración con el sitio al resto de la marca estaríamos en problemas, graves problemas.
24.04.04 Hernán P. Massau Chorne